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¿Qué es el modelo dinámico de gestión de la Responsabilidad Social Corporativa?

Estrella Barrio Fraile, investigadora y profesora de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), publicó en 2019 el libro Responsabilidad Social Corporativa. De la noción a la gestión.  En su cuarto capítulo, presenta el conocido como modelo dinámico de gestión de la RSC, un modelo de gestión que presenta de forma ordenada los procesos a seguir para una buena ejecución del plan de Responsabilidad Social Corporativa a ejecutar. Este modelo está compuesto por 6 fases (p.77-109):

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  • Fase de evaluación del entorno. Esta primera fase está destinada a explorar el contexto en el que se encuadra la organización. Para ello, esta parte del proceso se dividiría en tres pasos según la autora: “1) la identificación de los stakeholders, 2) la identificación de sus necesidades y 3) la priorización de intereses” (p.79). En el paso de identificación de los grupos de interés, el responsable de la gestión de la RSC debe también distinguir entre los stakeholders hacia los que dirigirá sus acciones de RSC y los que le pueden ayudar a gestionar la RSC. A continuación, será el momento de detectar qué necesidades tienen estos grupos de interés respecto a la organización, y ello incluye saber qué esperan de nosotros. Finalmente, una vez puestas en la mesa las necesidades de los stakeholders, será momento de analizar a qué aspectos demandados por los grupos de interés se les debe dar prioridad sobre otros, que servirán para saber hacia donde encaminar el plan de RSC.
  • Fase de planificación. Esta segunda fase también estaría dividida en tres etapas diferentes, a saber: “1) la fijación de objetivos, 2) el planteamiento de la/s estrategia/s y 3) la determinación del plan de acción” (p.80). La primera etapa de esta segunda fase estaría destinada a establecer los objetivos que debe tener el plan de RSC en base a las prioridades marcadas en la primera fase. A continuación, será momento de plantear qué estrategias se van a llevar a cabo para alcanzar los objetivos de RSC marcados. Finalmente, una vez marcada la estrategia, será momento de concretar un poco más y realizar el plan de acción, con las actividades que se van a diseñar para una buena implementación del plan de RSC.
  • Fase de implementación. En esta tercera fase del modelo dinámico se pondrán en marcha las acciones diseñadas en la fase de planificación, teniendo claras las responsabilidades ejecutivas de cada una de las actividades planificadas.
  • Fase de seguimiento y control. Un modelo de gestión de RSC sin control ni evaluación no permitirá saber qué se está haciendo bien y qué se debe corregir. Es por ello que en esta fase se plantean los diferentes mecanismos que hacen falta para seguir y controlar de forma óptima hasta que punto el plan de RSC está funcionando, y que incluiría: la creación de indicadores de medición; la elaboración de un cuadro de mando para poder registrar la evolución del plan de RSC; y el sometimiento a una empresa externa que audite nuestro cumplimiento del plan de forma independiente.
  • Fase de comunicación. En esta quinta fase ponen en marcha todas aquellas acciones destinadas a dar a conocer al mundo el plan de RSC que está ejecutando la organización. Esta divulgación se puede dar de forma interna para conocimiento de los miembros de la organización, o se puede llevar a cabo de forma externa, utilizando los canales que se pueda considerar más adecuados (redes sociales, blogs, medios de comunicación, etc).
  • Fase de feedback. En esta fase final se establece un seguimiento de las diferentes reacciones que tienen los stakeholders respecto a las acciones de RSC que está ejecutando la organización. Para ello, se incorporarán los análisis tanto cualitativos como cuantitativos que sean necesarios para conocer de la forma más fehaciente posible qué impacto están teniendo nuestras acciones sobre los grupos de interés.

Aunque no esté dentro de ninguna de las fases establecidas anteriormente, este modelo plantea también la posibilidad de ejecutar, en base a los resultados obtenidos en la fase de seguimiento y control y en la fase de feedback, un rediseño en la fase de planificación. Esto se dará siempre y cuando se observe que, en base a los análisis, las acciones planificadas no están cumpliendo con los objetivos de RSC planteados por la organización.

Observadas las fases establecidas por este modelo podemos comprender mejor la clave que hace que se pueda calificar como dinámico: el hecho de que en cada una de las fases de la gestión de la RSC los stakeholders estén siempre presentes de algún modo, lo que hace del proceso un diálogo continuo entre organización y grupos de interés.

¿Dónde lo dijo y cuándo se publicó? Responsabilidad social corporativa. De la noción a la gestión, 2019.

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